2006-01-16

EL IMAGINARIO ( I )


MYTOS Y LOGOS



La oposición entre mytos y logos en el pensamiento occidental, pretende ser una oposición absoluta, irreconciliable. Mito, entonces, tendría significado de forma balbuceante , primaria, incompleta de explicar la realidad. Mientras que logos significaría explicar a la realidad de forma completa y correspondiente a la verdad.

Desde el pensamiento occidental, al menos desde una gran parte de él se considera el mito como una forma infantil, primitiva de entender el mundo y los pueblos aborígenes de hoy en día que basan su vida social su cosmogonía y su religión en estos mitos, se consideran inferiores. La misma palabra " primitivo " está cargada de connotaciones negativas y etnocéntricas que procuran construir la imagen del aborigen como un niño que no sabe valerse por sí mismo y que debe ser supervisado y dirigido por el estado y educado y reconducido hacia comportamientos " civilizados ". (comportamientos que no son otros que los propios de los europeos).

Sin embargo, si nos atenemos al significado en el griego arcaico e incluso clásico de las palabras mytos y logos vemos cómo se empleaban ambos terminos en el sentido de
" habla ", " discurso ", " palabra", " razón " y cuyo trasfondo común es el lenguaje. El sentido profundo de los dos términos es el del lenguaje. Todavía Platón utiliza ambos, mytos (Fedón, 60c, 61b) y logos (Fedon, 60d) en el sentido de fábula y en otros escritos suyos los emplea en el sentido de " conversar ", " charlar ". El sentido de estos términos sería pues, el de el lenguaje común, el lenguaje de la charla, la conversación, el razonamiento.
Sin embargo el uso posterior de estos términos los ha separado y contrapuesto como hemos visto anteriormente.

El mito quedaría ligado a la parte del lenguaje, del discurso, que está más en contacto con la imaginación, con las imágenes, con la poesía. Y el logos quedaría ligado a la parte del lenguaje que finalmente se identificaría con la ciencia, con la razón.

La ilustración, en el siglo XIX trajo consigo la identificación de la razón y la lógica, con su consorte lo empírico lo material y lo práctico, a la luz (siglo de las luces), produciéndose paulatinamente una secularización de la sociedad, osea un alejamiento del pensamiento mítico que por ejemplo el cristianismo propugnaba. La misma iglesia a través de sus teólogos aceptaron de lleno los engranajes de la secularización calcando las verdades de la fe sobre las diferentes verdades científicas e históricas e intentando demostrar con la razón y la lógica la existencia de Dios. Renegando así de la parte mítica e indiscutiblemente fantástica de la religión y e instaurando la colaboración entre iglesia y estado dentro de los límites de la razón..

Este destierro del mito, del imaginario, sin duda propició una enorme y anárquica aspiración hacia todas las cosas maravillosas, los sueños, las utopías, que la razón de estado y la razón de la iglesia les negaba. Esta marginación del imaginario como " La loca de la casa " como la definió el cartesiano Nicholas de Malebranche, hace que como en una olla a presión, el imaginario reaparezca voluptuosamente en Europa como una búsqueda de lo oriental, de lo exótico: sectas y filosofías orientales por toda Europa, el movimiento hippy de Estados Unidos, y el movimiento new age, que es un revoltijo caricaturesco pero que es un buen ejemplo de la construcción desesperada de un " otro lado ".

Por otra parte, el mito retorna con el psicoanálisis freudiano y Jungiano, que revalorizaron el símbolo , la imagen , los mitos y los arquetipos como las estructuras profundas de la psique, y los sueños como método de conocimiento de la parte profunda de la mente humana.
El intento por parte de la razón ilustrada de reducir y a arrinconar lo imaginario a la insignificancia ornamental, estética y artística se encuentra con que a la propia ciencia no le queda más remedio que admitir que esa " parte maldita " es imprescindible para la vida del ser humano. Para muestra baste este experimento realizado por Michel Jouvet que demuestra que un animal si es privado de la capacidad de soñar (no me refiero a dormir sino a soñar) se torna rápidamente neurótico, insomne, alucinado. El experimento lograba distinguir cuando el animal simplemente dormía y cuando comenzaba a soñar, de forma que se le interrumpía esa capacidad despertándolo bruscamente. El animal rápidamente, privado de sueños, tiene alucinaciones aterradoras, descargas de adrenalina repentinas, irritación, agresividad, neurosis... se repitió el experimento con humanos y al cabo de diez días se observaron las mismas perturbaciones. Como escribía Bachelard, hay un " derecho de soñar " constitutivo de la vida normal y sana del hombre.

Los motivos de que el imaginario vuelva a ser hoy en día para los filósofos, y los científicos motivo de revalorización se debe tanto a la saturación del hombre occidental del exceso de racionalización, tanto como por el progreso de la psicología y de la antropología, que con Levy Strauss, reconoció en el "pensamiento salvaje" un modo de pensar completamente válido en el contexto en que se da entre los pueblos aborígenes

la minusvalorización del mito y del imaginario, por la razón y el positivismo, que lo consideran algo ornamental y fuera de todo uso práctico, no es sino un obstáculo para comprender la verdadera naturaleza del hombre y como este imaginario, estos mitos siguen moviendo las estructuras profundas de la psique y por lo tanto del comportamiento humano y sus superestructuras.

El marxismo ortodoxo con su materialismo histórico, hacía prevalecer (lógicamente, en el mundo industrial del siglo XIX) la infraestructura tecnológica sobre las superestructuras, es decir sobre las ideologías, formas de gobierno, religiones etc, de forma que los modos de producción, y los condicionantes medioambientales, según Marx, condicionaban y producían los modos de gobierno, las religiones, las ideologías.

Sin embargo en el interior del mismo marxismo, en la escuela de Frankfurt se establecía que las superestructuras tenían de alguna manera un efecto de feed-back y modificaban la infraestructura originaria. Walter Benjamin , Ernst Bloch, herbert Marcuse... pronto se dieron cuenta de la importancia de las estructuras míticas y de las imágenes simbólicas que tenían gran poder sobre los comportamientos sociales y sobre la infraestructura.

Es de todos sabido que la ideología nazi y sus servicios de inteligencia, las SS, se inspiraba en historias como el mito de la Atlántida, de donde procedía la idea de la raza aria pura y superior, la búsqueda del Santo grial, y creencias esotéricas y teosóficas, de donde provienen el mismo símbolo de la esvástica. En la imagen vemos la imagen mitologizada de los caballeros templarios manipulada por la ideologia nazi.
La importancia de reconocer en la mitología una fuerza de primer orden que es capaz de mover a un país entero hacia el desastre,y de influir en los modos de produccion, es evidente y refuerza la idea de que el imaginario es algo muy a tener en cuenta si queremos formarnos una idea mínimamente coherente del hombre y de la historia.


Este texto es una sintesis de las ideas ( con aportaciones propias ) que he encontrado en los libros : " Mitos y sociedades " de Gilbert Durand y "Mytos y logos " de Jon Baltza ( diccionario de hermeneutica)